miércoles, 8 de julio de 2015

ACOSO escolar y discapacidad


En los último meses la actualidad ha puesto en evidencia la relación que se da en los centros educativos entre el acoso escolar y la discapacidad. Si bien ningún tipo de acoso es aceptable, aquel que se ejerce hacia personas con algún tipo de discapacidad, resulta todavía más despreciable. 

Más de un 10% de los jóvenes que sufren acoso escolar se encuentran en esta situación

El suicidio de una adolescente de 16 años que había soportado durante meses el acoso e incluso la extorsión de uno de sus compañeros de instituto, nos dejó sin aliento. Ella sufría discapacidad motora e intelectual de entre el 30 y el 40%. Pese ha haber hablado con los profesores, su familia y hasta presentado una denuncia en comisaría, la situación pudo con ella, y el final ya lo conocemos todos. 

Estudios e investigaciones desvelan que los niños y adolescentes con discapacidad son víctimas del maltrato de manera más frecuente; y no sólo en sus colegios e institutos. Un informe de 2011 del Centro Reina Sofía sobre Adolescencia y Juventud apunta que un 23,08% de los menores que tienen alguna discapacidad sufren maltrato en sus hogares, mientras que en aquellos que no la tienen el porcentaje desciende hasta el 3.87%. Otros estudios señalan que los profesores que tienen noticia de un acoso intervienen aproximadamente en la mitad de los casos. Sólo en tres de cada diez llega a sancionarse al acosador.

Parece evidente que faltan medios en la lucha contra el acoso escolar: personal capacitado en los centros educativos, recursos en las instituciones, recursos educativos,... para conseguir progresos en este sentido, la Confederación Española de Asociaciones de Padres y Madres de Alumnos (CEAPA), la Asociación Española para la Prevención del Acoso Escolar (AEPAE) o la Asociación Contra el Acoso Escolar (ACAE), coinciden en la necesidad urgente de un Plan Nacional contra el acoso escolar que obligue a las instituciones a encarar el tema con la determinación que requiere.