jueves, 23 de octubre de 2014

INFORME: Tecnología y Discapacidad


Queremos compartir el informe elaborado por Agilent Technologies y la Fundación Adecco denominado III Informe Tecnología y Discapacidad, un análisis que basa sus resultados en una encuesta realizada a 500 personas entre 23 y 59 años, con diferentes tipos de discapacidades.

El informe arroja una importante dicotomía:
  • Las nuevas tecnologías se han convertido en aliadas imprescindibles en la mejora de la calidad de vida y en el acceso al empleo de las personas con discapacidad, gracias a las tecnologías adaptadas
  • A día de hoy las personas con discapacidad se encuentran con obstáculos y dificultades en el uso y manejo de las tecnologías tradicionales.
En 2013 se produjo el récord histórico de contratos a personas con  discapacidad, con 69.648
En este incremento ha influido el cambio de mentalidad por parte de las empresas propiciado por una legislación cada vez más eficiente, sin olvidar la irrupción de numerosas soluciones y adaptaciones tecnológicas que permiten que las personas con discapacidad desempeñen su puesto con normalidad y en igualdad de condiciones.
  • Para personas con discapacidad física: mesas regulables en altura, teclados con cobertores o teclas de gran tamaño, ratones virtuales o ergonómicos, etc.
  • Para personas con discapacidad visual: pantallas de gran formato, lectores de pantalla para invidentes, impresoras de braille, magnificadores de pantalla, lupas aumentativas…
  • Para personas con discapacidad auditiva: intérpretes de lengua de signos, emisoras de frecuencia modulada o prótesis auditivas.
Del total de encuestados el 52% asegura que trabaja gracias a las adaptaciones en su puesto de trabajo. Por el contrario, existe un 48% que no utiliza este tipo de tecnologías en su entorno laboral, aunque en algunos casos sí tecnologías convencionales.

Son las personas con discapacidad sensorial las que más emplean las tecnologías adaptadas en su puesto de trabajo con un 72%, seguidas de lejos de las personas con discapacidad física  el 50% y las personas con discapacidad intelectual el 10%.